Infancia y olores: Yo reivindico el olfato

Me atracó a mano armada, tan directo e ineludible como el beso de una abuela. Cerré los ojos e inspiré con fuerza. Olor a madera quemada. Así huele el invierno. Y a frío, porque el frío se puede oler, como la lluvia. Es un olor que trae a cuestas la gente que entra en casa…